05 enero 2025

Día #8: Au Revoir, Bordeaux!

Último día en la capital de la Gironda y de Gran Aquitania. Al ser el primer domingo de mes, todas las entradas a los monumentos y museos municipales son gratuitas. Así da gusto!!!

Es algo que traíamos planificado, ya que para acceder a algunas de ellas había que reservar la víspera, y eso es lo que hicimos ayer. 

Tras un paseo hasta el centro, en un día soleado, donde no había nadie por las calles, Roberto ha subido al campanario de la Catedral, la Torre Pey Berland. Susana se ha quedado con Wuki en los alrededores.

Tras subir los 233 peldaños de su escalera de caracol, se llega a la terraza a 50 m. La subida es un poco exigente pero el esfuerzo se ha visto recompensado por la excepcional vista 360º de Burdeos y sus monumentos.


De aquí, un café y un chocolate caliente en una cafetería de mucho ambiente, justo al lado de la Grosse Cloche.

A las 12 en punto, como cada primer domingo de cada mes, así como en otras 6 fechas señaladas, la Gran Campana de 7.800 kg ha empezado a sonar. 


Desde aquí, un paseo tranquilo y relajante a orillas del Garona, rodeados de runners, ciclistas y paseantes, en un ambiente muy chulo. 

Hemos parado, como ya hiciéramos el domingo pasado, en el Marché des Quais de Chartrons, para palpar el ambiente, aunque no hayamos comprado nada. 


Y de aquí, una fugaz visita al CAPC o Museo de Arte Contemporáneo. Lo que lo hace especial al CAPC es la combinación del arte moderno con la arquitectura antigua del edificio. Y es que antiguamente se utilizaba para almacenar alimentos coloniales (azúcar de las Antillas, La Habana o Brasil, café de Martinica, granos de cacao de Guyana, las Antillas o la India, madera de tinte y vainilla de la Isla de la Reunión).















En la historia de las exposiciones del CAPC, un gran número de artistas han creado obras, in situ. Algunas de ellas son permanentemente visibles. Es el caso de un Keith Haring, cuya pintura realizada con motivo de la exposición dedicada a él en 1985 se encuentra ¡dentro de un ascensor! La pintura (un hombre-serpiente cuyo cuerpo se extiende a lo largo de dos pisos) se despliega a través de la pantalla de vidrio en la parte trasera de la cabina.


Y con esto, hemos dado por terminada la aventura con la que hemos empezado este 2025. Burdeos nos ha gustado mucho. Ahora entendemos el por qué la llaman mini-París, ya que es señorial, majestuosa, con esos edificios neoclásicos de piedra, repletos de mascarones, esculturas, balcones enrejados… qué delicia pasear sin rumbo, perderte entre callejuelas empedradas. Además, hay mucho nivel aquí. En cuestión de tiendas, gastronomía, ostras, vino…

No seríamos capaces de compararla con Toulouse (donde estuvimos el año pasado) ya que juegan ‘en otra liga’. La ciudad rosa es más recogida, sus edificios destacan por el ladrillo y los entramados de madera, su ambiente universitario, el río… nos encandiló de otra forma. Pero eso es una de las cosas buenas que tiene viajar, que te permite ponderar muchos aspectos para hacerte tu propia composición. 

En fin, que ya estamos pensando (y planificando) en nuestra siguiente escapada de verano. 

Seguiremos informando.

04 enero 2025

Día #7: Saint-Michel - Belcier

Hoy hemos recorrido desde muy temprano el barrio de Saint-Michel. Aunque no son barrios que se diferencien mucho unos de otros (por ejemplo, el de Saint-Pierre con el de Saint-Michel, o el de Saint-Seurin con Chartrons), en algún lugar hay que poner los límites para poder planificar los recorridos y no ir de acá para allá sin sentido. En algunas zonas de Saint-Michel, por ejemplo ya estuvimos hace unos días, en la Plaza de la Victoria y la Puerta de Aquitania. Hoy, hemos empezado la visita a este barrio tan multiétnico por la zona de los muelles, por el Quai des Salinières (por los almacenes de sal que había aquí en el pasado). Aquí seguimos admirando la arquitectura y los numerosos mascarones que adornan las fachadas. 

A medida que avanzábamos hemos visto la Fontaine de la Grave, una fuente bastante peculiar que más bien parece una columna de piedra de estilo antiguo y al que un cutre mercadillo no le hacía justicia.

Más adelante, la Porte de la Monnaie, la única de las seis puertas medievales que ha conservado su aspecto original y que está totalmente integrada entre las casas.

Antes de visitar la zona interior del barrio, hemos hecho un desvío hacia Belcier, un barrio que se ha vuelto irreconocible en el espacio de unos pocos años. Abandonado durante mucho tiempo, solo se percibía como la parte trasera de la estación de tren. 

El edificio insignia del distrito es MECA, un centro que alberga varias instituciones culturales de arte contemporáneo, el cine y la performance. Sus medidas son imponentes, pero lo que más impresiona es la geometría de sus líneas y la singularidad de sus volúmenes.

Muy cerca, la Gare Saint-Jean con una elegante mezcla entre arquitectura antigua y moderna...

 

...y que cuenta con un enorme vestíbulo con estructura metálica y un techo de cristal, diseñado por Gustave Eiffel, que es el más grande de Europa.

De vuelta al centro, la imponente Iglesia de la Saint-Croix nos ha cautivado con la asimetría de su fachada románica, adornada con esculturas muy elaboradas y rosetones muy detallados.


Algún edificio bonito...

...un cafecito de especialidad...

...y visita al Mercado de los Capucinos, el mercado más grande de Burdeos que representa la tradición del comercio local.

Es sábado y el ambiente es fenomenal. Colas para comprar en la quesería, carnicería, panadería...


Entre los puestos de venta, otros para parar y degustar alguno de los típicos productos, cosa que hemos hecho. Hemos optado por unos Mules et Frites (mejillones y patatas) que estaban cocinados con tomate y salchichas. Muy sabrosos.

En la plaza principal sobresale una torre del resto de la ciudad, es el campanario de la iglesia del mismo nombre que la plaza, la Iglesia de Saint-Michel, la iglesia parroquial más grande de Burdeos. En su interior, destaca la amplitud de naves y la altura de sus columnas, pero sobre todo sus vidrieras multicolores. 


La Flecha es como llaman a este campanario, que con sus 114 metros es el 2º más alto de Francia. 

Algunos detalles de las calles cercanas a la plaza...


Por cierto, no lo hemos comentado, pero hoy apenas ha llovido, y a medida que transcurría el día, la temperatura ha ido en aumento. Y eso se ha hecho notar en la afluencia de gente en las calles, tiendas y terrazas. Hemos repetido, no lugar, pero sí un riquísimo té a la menta.

Justo al lado, también hemos aprovechado para comprar la cena en Populaire, una sandwichería que un antiguo cocinero de Gordon Ramsay abrió hace unos meses (recordaros que Ramsay tiene 2 restaurantes 'estrellados' en Burdeos). Hemos optado por uno de arenque ahumado con encurtidos y parmentier de patata.

Ha sido un día de mucho caminar, de ver muchas cosas...

...en un bonito ambiente de sábado, ir de compras también cansa 😁… así que hemos ido poco a poco de vuelta al apartamento. Por cierto, el bocata estaba muy, pero que muy rico!

Seguiremos informando.